Section not currently available in english Go to home page

Columnas

Dualidad fronteriza

Uno no elige dónde nacer, pero elige dónde vivir.

Uno no elige dónde nacer, pero elige dónde vivir. También elegimos a dónde ir y es curioso que al viajar al centro de la república, ya sea por acento, vestimenta u otros factores, rápidamente te ubican como “del norte”, los estereotipos de la cultura fronteriza trascienden a la misma frontera.

Técnicamente la frontera divide a los dos países, pero representa la unión de las dos fronteras, así como tradiciones que se comparten. Debemos mencionar a la frontera más transitada del mundo, que es la frontera Tijuana-San Diego, se calcula que legalmente cruzan al año 350 millones de personas.

¿Cómo es vivir en la frontera con Estados Unidos? No, no todos hablamos inglés y no todo se compra y vende en dólares, tampoco celebramos todos los días (sí varios) de celebración estadounidense.

Como todo en la vida esto tiene sus ventajas y desventajas, pero intentando que no influya el localismo, considero que hay más ventajas que desventajas en ser vecino de uno de los países que todavía, es de los más poderosos del globo terráqueo.

Vivir en la frontera es garantizar un crecimiento económico para ti y tu familia sobre todo para quienes trabajan allá y viven aquí, esto sólo a cambio de una o dos horas de fila para cruzar al país vecino. Las personas que viven en la frontera mantienen una mejor estabilidad económica al ganar en dólares y gastar en pesos, y es que no importa sin demeritar ninguna profesión, pero alguien que labore en atención a clientes en cualquier cadena de comida rápida en Estados Unidos, muy probablemente ganará similar o incluso un más que un profesionista titulado en México.

Hay mucho mexicano que trabaja en Estados Unidos, pero regresa y vive aquí, esto se debe a que trabajan allá de manera ilegal, su familia está acá y además claro, es más barato vivir en México con salario de Estados Unidos.

Las ciudades fronterizas dependen económicamente una de la otra, los mexicanos son una importante fuerza laboral en el país vecino y los norteamericanos son una notable fuente turística y comercial para los mexicanos que vivimos en frontera. Para alguien de aquí es relativamente fácil el pensar en cruzar para hacer las compras semanales o simplemente ir a algún establecimiento de consumo o entretenimiento que no se tiene en el país.

Y sin embargo no todo es positivo pues por los motivos expuestos arriba es que también se concentran las peleas de territorio por parte de los cárteles en las ciudades fronterizas. Simplemente una búsqueda rápida de las ciudades con más alto índice de violencia por parte de cárteles y seguramente aparecerán la mayoría de las ciudades en frontera, pues como en tiempos anteriores, por la zona donde fluye el dinero, es en la que se debe tener el control.

Otra desventaja es que, los precios en zonas turísticas del país no se adaptan a ti, se adaptan al ciudadano norteamericano pues es quien consumirá en mayor medida y no podemos acusar a los comercios de esto, por lo que su valor, para alguien con ingresos netamente en pesos mexicanos, se duplicará o incluso triplicará, por actividades turísticas de tu localidad.

A pesar de que en Estados Unidos es prácticamente la capital del mundo, pues coexisten personas de casi todas las nacionalidades del mundo, es también, irónicamente, uno de los países más racistas del planeta, tiene el sistema de detención para migrantes más grande del mundo. En los primeros kilómetros no hay tanto problema, pero conforme vas subiendo en el mapa, el trato y las miradas por debajo del hombro se hacen evidentes.

Y sin embargo queremos ir, así como ellos adoran venir; las leyes en Estados Unidos son más estrictas y cuando los ciudadanos norteamericanos vienen a México es una liberación de adrenalina que, al ser libres de sus ataduras, cometen actos que serían impensados en su país.

Uno no elige donde nacer, pero termina amando a su país y a su gente. Para la gente de frontera es normal estar en dos países un mismo día, vivir en dos mundos, entender dos idiomas; es una región más donde cambia el ambiente, los aromas, los colores, pero no es ajeno a él, por eso la cultura fronteriza es una extraña mezcla entre un país de primer mundo y un país de tercer mundo, una afortunada coincidencia, una hermosa contradicción.

Árticulos relacionados

La situación del peso mexicano con peras, manzanas... y aguacates

El peso mexicano y el dólar estadounidense.

Rubén Alcalá

No hay comentarios en este momento
¡Dejanos uno presionando el recuadro de "Dejar un comentario"!